la infidelidad esta presente aunque no la queramos ver en ciertas ocasiones
INFIDELIDAD
La transición a la edad adulta es un período de exploración y experimentación para los jóvenes a través del cual desarrollan sus habilidades en el comportamiento y relaciones que impactarán su funcionamiento emocional y de salud en la adultez.
lunes, 8 de octubre de 2012
La infidelidad (del latín infidelĭtas, -ātis) es el incumplimiento del compromiso de fidelidad.[1] En ese sentido, no significa lo mismo que adulterio. Sin embargo popularmente ambos términos son relacionados.
La infidelidad amorosa se describe, grosso modo, como la falta al pacto normativo que limita el número de personas involucradas en una relación amorosa. De tal forma que para las relaciones con tradición monogámica la inclusión de un tercero incurre en una violación al acuerdo, mientras que para relaciones poliamorosas aplica para las relaciones fuera del círculo aceptado. Es decir, ser infiel es romper de forma consciente un acuerdo afectivo/sexual preestablecido para el tipo de relación escogida.[2]
Vale resaltar que la tipificación de la conducta infiel, así como sus sanciones, varían de acuerdo a los consensos individuales y sociales. Esto da píe a clasificar como infidelidad tanto a las relaciones basadas únicamente en atracción y relaciones sexuales, por un lado; o relaciones afectivas de índole erótica sin contacto sexual, por el otro.[3]
Se destaca también a la infidelidad como una de las problemáticas principales que conflictúan las relaciones amorosas monógamas. Su descubrimiento generalmente trae emociones desagradables como tristeza, baja autoestima e ira para el miembro “engañado”, quien en muchos casos suele retirar toda la confianza depositada en la pareja; aunque no necesariamente signifique el final de la relación.[4]
El psicólogo americano Aaron T. Beck señaló que la infidelidad conyugal, a pesar de ser bastante común, causa un efecto tan traumático en el cónyuge ofendido debido al significado simbólico de la “aventura”. Esto debido al pensamiento polar de todo-o-nada, en donde se concluye que una pareja es totalmente fiel o totalmente infiel sin cabida a puntos intermedios. También destacó que es común una visión negativa de la infidelidad pues suele ser equiparada con palabras descriptivas como: traición, engaño, perfidia; lo que genera una “percepción catastrófica” de ocurrir. Como muchos otros trastornos emocionales, los síntomas derivados de la infidelidad son tratados con el replanteamiento de los significados personales mediante el trabajo en terapia.[5]
Desde la perspectiva biológica, algunos estudios (principalmente en ratones) revelaron una estrecha relación entre la exclusividad de las parejas y la regulación, determinada genéticamente, de oxitocina y vasopresina.[6] [7] La disminución de dichas sustancias podrían traer como consecuencia el fenómeno descrito como infidelidad. Por otra parte es probable que estás sustancias encontradas en los ratones también jueguen un papel importante en la fidelidad/infidelidad humanas.
miércoles, 3 de octubre de 2012
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